
En plena era de las pantallas, resulta imprescindible dedicar un tiempo a jugar y practicar deporte. Durante toda la temporada, el Estadio ofrece una programación especial de actividades infantiles pensada para que niñas y niños (hasta los 12 años) disfruten al máximo mientras aprenden y se divierten. Olvidando la parte competitiva y desarrollando habilidades motoras básicas (correr, saltar, lanzar o equilibrarse), el placer por el movimiento, creando hábitos saludables que perduren toda la vida, asumiendo el trabajo en equipo, el respeto y la cooperación, y mejorando coordinación, atención y memoria.
Un 44% de las niñas y niños menores de 12 años pasan más de dos horas frente a una pantalla. Y si en estas edades moverse siempre ha sido importante, hoy en día lo es más que nunca: jugar es un tesoro en peligro de perderse. La actividad física en la infancia no solo es una forma de gastar esa energía en muchos casos excesiva; es una herramienta esencial para su desarrollo integral. En esta etapa de la vida, el cuerpo, la mente y las emociones se moldean al ritmo del juego y la exploración.
El principal propósito de la actividad infantil no es competir, sino aprender a moverse con alegría, seguridad y confianza. Por eso deben estar dirigidas a desarrollar habilidades motoras básicas como correr, saltar, lanzar o equilibrarse; fomentar el placer por el movimiento, para crear hábitos saludables que perduren toda la vida; promover el trabajo en equipo, el respeto y la cooperación; y mejorar la coordinación, la atención y la memoria.
Su impacto va mucho más allá de lo físico. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las niñas y niños que se mantienen activos presentan mayor capacidad de aprendizaje, mejor estado de ánimo y una autoestima más sólida. Pero tampoco se puede olvidar sus facetas físicas, mentales y sociales: el movimiento fortalece huesos, músculos y corazón y ayuda a mantener un peso saludable; reduce el estrés y mejora la concentración; y enseña valores como la empatía, el respeto por las reglas y la importancia de colaborar con las y los demás.

Actividades infantiles en el Estadio
Durante toda la temporada, el Estadio ofrece una programación especial de actividades infantiles pensada para que niñas y niños (hasta los 12 años) disfruten al máximo mientras aprenden y se divierten practicando deporte base, baloncesto, fútbol+valores, fútbol academy, gimnasia rítmica, karate, mini-basquet, mini-fútbol, natación, pádel, pelota vasca, tenis, triatlón...
Estas actividades están diseñadas para diferentes edades y supervisadas por personal especializado con el fin de que las y los peques se lo pasen en grande… y las/os mayores puedan relajarse con tranquilidad sabiendo que están en las mejores manos.
Empezando desde abajo, hay propuestas de deporte de base, en las que se realizan diferentes actividades pero sin centrarse en un único objetivo. Se busca un desarrollo de las habilidades motrices básicas que les permita, una vez adquiridas, pasar al siguiente nivel.
Ese escalón medio entre el deporte de base y las escuelas deportivas son, por ejemplo, mini basket y mini fútbol. Un día a la semana se practica baloncesto o fútbol y otro, diferentes tipos de juegos o deportes. Así, una vez llegado a las escuelas deportivas, cuando las y los niños ya han adquirido una base en sus habilidades y en su desarrollo motriz, se puede hacer un trabajo más específico de la modalidad que elijan.
Beneficios que van más allá del ejercicio
En todo este proceso de aprendizaje es importante que las y los niños vengan a las actividades con ganas. Y eso se logra conociéndoles bien, sabiendo cómo son, qué les gusta e irse adaptando a las necesidades que demanda el grupo. Las y los monitores tratan siempre de mostrar plena confianza para que se sientan cómodas/os y no tengan ningún miedo a la hora de dirigirse a ellas/os, que les vean como una ayuda y una figura importante en su desarrollo y el aprendizaje que van a realizar en el Estadio.
Otro objetivo de estas actividades es, a través del deporte, trabajar las emociones, la autoestima, la confianza y la concentración, aspectos clave en el desarrollo de niñas y niños y positivos para otros ámbitos, como el escolar. En el proceso se trata de normalizar el error, que entiendan que equivocarse es algo normal, que les puede llevar a saber cómo hacerlo mejor y cómo ser mejores al mismo tiempo que gestionan la frustración. Y aprender a respetar tanto a compañeras/os, como las normas de los juegos o de los deportes, a aprender lo que es el compromiso y asistir diariamente a las clases.

Yeray Ibañez
“A la hora de preparar las sesiones siempre nos centramos en una premisa principal: que las niñas y niños sean las/os protagonistas. Es fundamental fijarnos en cómo llegan a la sesión y cómo se marchan. Hay veces que vienen con menos ganas porque han tenido mal día, están cansaditas/os o les pasa algo pero cómo se van es reflejo de si han jugado, se han divertido, se han reído... Tratamos de que las niñas y niños que vienen al Estadio tengan una experiencia feliz, que disfruten tanto ellas/os como madres y padres, viendo que están bien cuidadas/os, que están aprendiendo y que son felices haciendo deporte.
Al fin y al cabo, nuestro objetivo principal es que nuestras instalaciones sean un punto de encuentro para generar buenos hábitos, hábitos deportivos, promover las relaciones sociales, conocer gente, hacer amistades… y que en un futuro sigan viniendo al Estadio con amigas/os, sigan haciendo deporte y apreciando todo lo que hacemos”
