Su abuelo, Javier Arrizabalaga, fue presidente en dos ocasiones de la Federación Alavesa de Pelota Vasca y creador del torneo Interpueblos, campeonato que Jhon ganó en su 50 aniversario representando a Elburgo. Su padre, Alberto Arrizabalaga, máximo responsable del Club de Pelota Zidorra, le define como “muy buen pegador, muy consistente (puede y le gusta estar mucho tiempo de peloteo) y tiene muy buen saque. Es muy inteligente leyendo los partidos, sabe dónde puede hacer daño al contrario”. Esta temporada ha sumado dos txapelas (provincial trinkete paleta argentina y udaberri paleta goma, ambos sub 22) a las dos que ya tenía (provincial paleta goma absoluto mixto e interpueblos juvenil), todas junto a su compañero Mario Pereira. Y acaban de proclamarse subcampeones del GRAVNI de paleta argentina con la selección de Álava
Con tu apellido, jugar a pelota parece casi obligatorio pero ¿a qué edad empezaste? ¿Practicas también otros deportes?
Juego desde que tengo recuerdos, igual desde los seis años… Empecé con paleta goma porque era lo que más me divertía.
Luego probé con la paleta argentina, que se juega en trinquete y con una pelota más viva, que bota en un montón de sitios, y me ha empezado a gustar más. Ahora pondría ésta por delante, pero depende del día. Lo que no cambio es a mi compañero Mario. También hago fútbol. Lo dejé durante 2 años y he vuelto para jugar con mi hermano. Pero la pala ha estado siempre ahí.
¿Cuánto tiempo le dedicas y cuáles son tus cualidades?
Ahora estudio segundo año de frío industrial, estoy de prácticas, pero todo el tiempo libre que tengo es para la pelota. Igual hago tres o cuatro entrenamientos a la semana y suelo dejar los lunes para descansar de los partidos. Para mí este ritmo no es una obligación, es algo que disfruto, una diversión, un entretenimiento donde despejarme un poco.
Soy zaguero, da igual en paleta goma o en paleta argentina. Tengo mucho aguante, en la última final estuve casi más de la mitad del partido sin fallar ninguna pelota atrás, y, aunque suelo darle de revés, no estaría mal darle también con la zurda. Ya estoy entrenando en ello.
También estás entrenando chavales
Sí, también soy entrenador de las categorías de benjamín hasta cadete, entre 6, 7 años y 16. Les dedico principalmente los fines de semana; estoy con ellos en los partidos y trato de corregir su técnica, sus errores en la cancha… y a partir de eso, en función de lo que necesitan mejorar, se planifican los entrenamientos semanales.
Hasta ahora hemos ganado todas las categorías del escolar: alevín, infantil y cadete (campeones y subcampeones), todo un éxito.
¿Cuáles son tu mejor y peor recuerdo como pelotari?
Sin duda, me encantan las finales. Algunas las he perdido, otras las he ganado, pero lo que más me gusta es cuando hay competitividad; cuando el resultado es ajustado es un partido entretenido, bonito de ver. En el otro lado de la balanza están esos partidos en los que no he dado el cien por cien, que no hemos jugado bien, que podíamos dar todo lo que teníamos y no llegamos. Eso sí que es algo que luego vas a casa y tienes rabia.
En estos momentos mi mejor recuerdo es la recién disputada final del Udaberri. Fue un partido intenso, bonito, muy igualado. Empezamos perdiendo y pudimos remontar, ganar la txapela ante unos rivales con los que nos llevábamos muy bien. Cada vez hay menos gente que quiera jugar, pero entre los que estamos hay muy buen ambiente. Y, por supuesto, el Interpueblos en su 50 aniversario. Lo puso en marcha mi abuelo y fue la primera txapela que gané con mi compañero actual, Mario Pereira. Llevo tres años con él y ganamos desde nuestro primer campeonato juntos.
¿Cómo ves el futuro, dónde te gustaría llegar?
Espero seguir creciendo hasta donde me permitan mi esfuerzo y mi talento. Hace unos días me llamaron para estar con la selección de Euskadi. Estoy preseleccionado para jugar el Mundial en Argentina junto a mi compañero Mario y otros siete pelotaris más. No sé todavía si iré pero hay opciones y el mérito, sin duda, es que me hayan convocado.
La mayoría de los pelotaris conocidos son navarros o guipuzcoanos, ahora Iker Larrazabal está destacando pero cómo es el nivel de la pelota en Álava?
En Álava no hay mucho nivel y cada vez hay menos gente que quiera meterse. Muchos empiezan compaginando la pelota con fútbol o baloncesto, pero cuando hay que elegir dejan la pala. Tenemos que aprender de los navarros. Saben cuándo hay fútbol, así que nunca verás partidos de pelota escolar a la misma hora. Aquí tenemos que estar llamando a la federación para que nos cambien el horario y, al final, los padres se cansan de ir corriendo del entrenamiento de fútbol o baloncesto al frontón, cogerlos, que se cambien en el coche… No es cuestión de dinero sino de organización.
