Mikel Rz. la Illa

Gimnasta: “Mi objetivo desde pequeño era participar en un campeonato internacional y lo he conseguido”

Mikel Rz. la Illa

Toda tu vida ha estado ligada a la gimnasia, ¿Cómo empezaste?

Cuando era pequeño no paraba en casa. Mis aitas vieron que tenía flexibilidad, que me gustaba saltar en las colchonetas y me apuntaron a gimnasia para liberar energía. Acertaron con la elección. Tenía cuatro años y con casi veinte sigo ahí.
Al año ya me metieron con el grupo de competición. En vez de tomarlo como un juego, empecé con los elementos. Mi primer campeonato fue con seis años.
En la ikastola también solía hacer fútbol por estar con mis amigas/os, pero los partidos eran el sábado por la mañana y coincidía con mis entrenamientos. Preferí seguir con la gimnasia. Tampoco el futbol ha sido lo mío (ríe).

Desde esa primera competición, ¿Cuál ha sido tu trayectoria?

En Bizkaia y Gipuzkoa no hay clubes, así tengo todos los títulos posibles en los Campeonatos de Araba/Álava y de Euskadi. Tengo también un subcampeonato de España, que nunca olvidaré. Fui ganando todo el campeonato y en el último aparato, anillas, me cambiaron una tontería en el ejercicio y me caí. Cada caída es un punto y me ganaron por cinco milésimas.
Ahora en categoría absoluta (nivel 10) es más difícil porque te enfrentas a gimnastas que compiten en los Juegos Olímpicos, con el equipo nacional… Es gente que está en centros de alto rendimiento, que mete seis horas diarias, les mueven las clases, tienen fisios, son profesionales.

Ahora estudias en la universidad, ¿cómo lo compaginas?

Antes entrenaba más, pero ahora no puedo. Estudio ingeniería digital. Es una carrera dual: por la mañana trabajo en una empresa de Laudio, cinco horas de lunes a jueves, y por la tarde tengo clase de 15 a 19 h.
Así que entreno solo dos diarias cinco días a la semana, los jueves no puedo por las clases y el domingo descanso. Cuando salgo a las nueve voy directo a casa. Con el toque de queda no queda tiempo para más.

Esta disciplina exige mucha dedicación, ¿qué te aporta, la recomendarías?
La gimnasia me libera, suelto energía. Puedo ir a entrenar cansado, o enfadado, pero salgo tranquilo y más feliz. Y a nivel personal me aporta mucho espíritu de valentía, de sacar la rabia de dentro y canalizarla. Este es un deporte de insistir. Hace falta perseverancia. No rendirte. Veinte veces que te caigas, te vas a casa enfadado, pero al día siguiente vuelves a intentarlo.
Hay que acostumbrarse al sacrificio. Y físicamente ser un poco duro: hay mucho golpe, muchas heridas, callos en las manos… No puedes dejar de hacer aparatos por ello; hay que aguantarse y echar voluntad para volverte a subir aunque duela.
Sin ninguna duda la recomendaría. Además, creo que es muy buena también para los más txikis porque es un deporte muy movido, saltas, corres, no llegas y te pones en la barra, empiezas como un juego.

¿Cuál es tu objetivo como gimnasta?

Mi objetivo desde pequeño era llegar a un campeonato internacional. En 2020, antes de la pandemia, participé en uno que se celebró en Palma de Mallorca. Vinieron de EE.UU., Canadá y otros países europeos. Era mi meta personal y lo he conseguido.
Me gustaría seguir en la gimnasia todos los años que pueda, tener una buena forma física para mantenerme en el día a día y terminar este año compitiendo. Y, por supuesto, ver si el próximo puedo seguir entrenando para seguir compitiendo.
En el futuro no me veo como entrenador porque hay que dedicarle todos los días y es mucho sacrificio, pero sí ayudando en la escuela de verano o con los colegios, aportando mi granito de arena. Ahora lo hago y es una manera de seguir vinculado, además me divierte estar con las/os txikis, ayudarles, corregirles…

¿Cómo te ha afectado este año la pandemia?

El coronavirus no me ha impedido entrenar. Respetamos las restricciones, desinfectar zapatillas, manos, controlamos la fiebre, usamos mascarilla, mantenemos la distancia en las filas… Y hemos adecuado los horarios de entrenamiento para no coincidir en el gimnasio con otro club.
El Campeonato de España se retrasó de julio a diciembre, pero se pudo celebrar. Me fue bien. Soy consciente de que no puedo competir con los gimnastas de alto nivel, no tengo la vista en el pódium. Mi referencia son los de mi nivel y quedé quinto en salto de unos treinta participantes. Quedé muy contento.
Este año, parece un chiste, pero la Copa va a ser online. Cada uno estará en su gimnasio y se hará por videoconferencia. Cada mes un aparato. Imagino que lo han hecho por innovar porque no entiendo que haya partidos de baloncesto o de fútbol y un campeonato no se pueda hacer. Se va a tardar seis meses, lo que se suele hacer en una tarde.

Perfil

Un lugar de Vitoria-Gasteiz: Armentia
Playa o montaña: Montaña
Un libro: El Perfume, de Patrick Suskind
Una película: 6 en la sombra, de Michael Bay
Deportista al que admiras: K?hei Uchimura
Un deporte como espectador: cualquier deporte activo
Tu mayor virtud: preocuparme por la gente de mi alrededor
Redes sociales: Instagram @mikel_rdli