
A medida que avanzábamos fuimos entrando en pinares y hayedos que transcurren pegados al cauce del río Inglares. En poco tiempo llegamos a la mina de asfaltos donde pudimos aprender un cachito de nuestra historia.
Para finalizar el recorrido llegamos a Peñacerrada donde tuvimos tiempo de pasear por el pueblo y visitar el centro de interpretación y la panadería con su molino antes de regresar a Vitoria.
