
El día amaneció fresco, pero enseguida dio paso a un sol que nos calentó durante toda la jornada. Comenzamos el recorrido en Dantzaleku, las piscinas municipales de Alsasua, caminando hacia el este en dirección al Aizkorri siguiendo un camino cómodo entre los robledales.
Más tarde, tras pasar por la ermita de San Pedro, abandonamos los robledales para adentrarnos en los hayedos en dirección norte hasta llegar a la ermita de Aitziber, donde disfrutamos del almuerzo con las increíbles vistas de Jentilzulo (u ojo de la bruja).
Tras picar algo fuimos descendiendo hacia Alsasua donde nos esperaba el robledal de Dantzaleku, lugar en el cual está perfectamente explicado como daban forma a los árboles para la construcción naval. Una vez visitado el bosque llegamos al autobús que nos llevó de vuelta al Estadio.
